miércoles, diciembre 13, 2017

LA SOLEDAD DEL POETA





"Tal vez, escribir poesía no alcance a mitigar la sensación de desamparo que lleva a la soledad, pero no deja de ser un consuelo para el alma. Y escribiendo, ¿quién comprende mejor que un poeta ese abismo insondable de tristeza y melancolía, esa angustia de sentirse desterrado de uno mismo? Casi todos los poetas se atrevieron a representar con palabras y a su manera, esta situación tan especial, diferente y única, que se da al estar o sentirse solo; ese sentimiento tan amargo y doloroso que, para muchos autores, influyó significativamente en el desarrollo de su vida y en el contenido de su obra literaria".

Vivimos como soñamos, solos. (Joseph Conrad)


INCOHERENCIAS

Yo me la paso muriendo
cual mueren las ilusiones,
pero por muchas razones
voy de a poco renaciendo
con tantas desilusiones.

A veces la risa es pena
y la pena es alegría,
tal como la vida mía
que de sufrimientos llena
no siente melancolía.

Yo me la paso admirando
las estrellas apagadas,
mantengo lonas izadas
aunque vaya navegando
por aguas alborotadas.

A veces tormenta es calma
y la calma es tempestad,
fiel amiga es soledad
que viaja dentro del alma
siendo mentira y verdad.

Yo me la paso algo triste
con alegría vagarosa,
si una larva es mariposa
y la amargura un despiste:
 mi vida es color de rosa.

A veces las apariencias
suelen ser lo que parecen,
las ambiciones se crecen
malogrando las conciencias
y los valores fenecen.

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Derechos Reservados Copyright © 2017
Rafael Humberto Lizarazo G.

Texto introductorio: La Pluma y el Libro.

Imagen superior: De la Internet


lunes, diciembre 11, 2017

ETERNA GRATITUD...





Hay personas en nuestra existencia que de una u otra manera juegan un papel preponderante y crucial, que nos marcan para siempre y nos dejan imborrables recuerdos. En mi caso, fueron mis tías por parte de madre, siempre estuvieron a mi lado durante la niñez, la adolescencia y la juventud prodigándome amor a manos llenas, yo fui su sobrino consentido, Humbertico me decían con cariño. Tulita y Anita (ya en el cielo) y Margoth, Pompilia y Marorita las tres que, afortunadamente, todavía nos acompañan en este mundo. Gracias, infinitas gracias queridísimas tías por toda la bondad y el afecto que me han brindado, perdónenme si he sido algo ingrato, las quiero mucho y las llevo en mi corazón.


TRES NINFAS

Margothica, Pompilia y Marorita
las tías que aún tengo en este mundo,
y aunque poco les haga la visita
no dejo de pensarlas ni un segundo.

No sé cuál de las tres es más bonita
y, por tanto, estoy meditabundo,
son flores del palacio de afrodita
o ninfas de la mar azul profundo.

 Ternura me brindaron con cariño
en los años felices de la infancia,
cuando el soñar color de rosa era.

Soy viejo, pero sigo siendo niño
pues conservo dulcísima fragancia,
de aquella ya lejana primavera.

En mi versar quisiera
expresar con amor vivo y latente:
eterna gratitud, humildemente.

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Derechos Reservados Copyright © 2017
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imágen: Tres bellas damas.
Alcira Lizarazo.


miércoles, diciembre 06, 2017

LA FONDA DEL CAMINO





Aquella tarde, yendo por un camino rural en el departamento de Caldas, entré a la fonda con la mera intención de encontrar algún compinche que quisiera acolitarme una tomata de aguardiente. Miré en todas las direcciones y de repente, lo vi, sentado en la mesita del rincón con su guitarrita en la mano: era don Belisario, un viejo labriego curtido en las faenas del campo. –Hola, don "Beli", ¿cómo me le va?, le dije al momento saludarlo. –Muy bien, mi chino, ¡qué va a brindar!, me contestó sonriendo amablemente. Le estreché la mano, me senté a su lado y destapamos la primera botella. Fue una inolvidable tertulia, bebimos y cantamos hasta el amanecer... guitarreando, como a él le gustaba.


GUITARREANDO

De la vida me gusta el gozar
y un buen trago de guaro beber,
en las noches de farra cantar
hasta la hora del amanecer.

Lindas flores tenemos aquí
e igualmente las hay por allá,
en un lado lo son de alelí
y en el otro del jacarandá.

A mi novia le quise entonar
unas coplas al pie del balcón,
mas la suegra salió a regañar
y del susto rompí el guitarrón.

Caminito que sube al vergel
donde crece la más bella flor,
la que tengo tatuada en mi piel
como prueba infinita de amor.

Por delito que no cometí
a la cárcel me quieren meter,
dizque hurtar los luceros que vi
en los ojos de amante mujer.

Del ahora bien sé disfrutar
sin llorar el ayer que pasó,
hoy con vida podemos estar
y de pronto mañana ya no.

Al Supremo le suelo rogar
me conceda que logre tener,
humildad si se puede ganar
y coraje si toca perder.

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Derechos Reservados Copyright © 2017
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imágenes: La Fonda del Camino.
De la Internet.


Mi foto
Ingeniero de profesión, artista por vocación. Vi la luz en la población de Paz de Río (Boyacá, Colombia) en un mes de Abril del año de 1952, pero actualmente, resido en la ciudad de Tunja, capital de nuestro Departamento. Escribo mis poemas con versos sencillos que, por lo general, se convierten en canciones. Me gustan las artes y suelo pintar, canto e interpreto la guitarra, salgo a pasear en bicicleta, disfruto de la vida, cultivo amistades y vivo contento. Soy, en resumidas cuentas, un bohemio soñador con ganas de ser poeta, guitarrero y trovador.

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